Dr. Martens

Trabaja fuerte conmigo...

jueves, 28 de enero de 2010

Está bueno, mejor que el sexo.


Es tarde ya, no sé que hago despierto aun;

Son las 1:31 am en Santurce, Puerto Rico, y la vibra es buena. El día ha sido bueno y eso gusta. Tanto así que alguno que otro festejo sigue todavía en pié mientras redacto estas líneas. La música, una birra, buena compañía, supongo esa es la orden en aquel sitio donde todavía hay música sonando, música que escucho; sé que no es cerca, porque no se escucha claro, pero se distingue y es merengue... seguro son Dominicanos... la pasan bien seguro.
El merengue es rápido, es música con tempo rápido, que se baila igual --sudando como atleta. Es curioso mirar gente bailar merengue, es tan difícil... no parece ni divertido, más sin embargo la gente que lo baila bien lo hace con esta única pasión que verdaderamente desconcierta hasta el punto de provocar un chispo de envidia si no sabes bailarle. Yo no bailo, solo digo.

Hoy el día ha sido largo y por eso la línea introductora; me supuse durmiendo hace rato ya desde que iba a mitad de completar la jornada laboral, y eme aquí, escribiendo lo que se siente es más deber que nada. Me ha empezado a parecer buena costumbre esta, la de resumir en breves palabras los sucesos de un día, tal y como te plazca hacerlo, dejando un seguro vasto por-ciento de los detalles que lo hicieron todo tomar las horas que tomó para que sucediera justo como lo hizo en tiempo real.
James Joyce supuestamente (según lo poco que conozco al respecto) llevo acabo lo que en todo caso me parece es la rendición explicativa de lo puede pasar en un día sin titubear en lo más mínimo para contar cada detalle; según eh escuchado lo llevó acabo con su novela 'Ulises' y le tomó unas varias cientos de paginas. Yo jamás pretenderé esto -por mi sanidad mental- con este blog, o almenos nunca de una sentada, así que mi estilo se supone ser breve y hablando de esta mierda no lo está siendo así que al grano pues.

9:30 am

Buenos días, se preparan fichas, condicionamiento de engranes y a emprender empresa.

11:20 am

La prometedora y anormalmente ubicada estación de tren sigue igual en ambos sentidos. Hoy el tren llegó inusualmente rápido, seguro pq llegué unos diez minutos tardes -de lo cotidiano- a la estación. Vi gente interesante hoy, les miré con interés pero nunca vi nada devuelto así que así quedó.

11:45 am

Ya había arribado al trabajo y antes de entrar vi al jefe laborando --caramba se siente bien eso. Voy a la cocina a preparar mi área de trabajo antes de ponchar la tarjeta de entrada para así no perder tiempo. Rafa estaba ya allí -como siempre. Le saludé, me saludó, nos saludamos.

12:00 am

Comienza la jornada con expectativas altas por parte de todos allí en la cocina. Hoy suponíamos iba a ser un día ajetreado pero no fue así después de todo. Aprendí alguna que otra nueva tontería y probé el risotto de pollo y tomates secos --rico rico rico. Y fue entonces cuando ocurrió algo que tuvo repercusiones algo... peligrosas, pero divertidas por mucho.
Cuando Rafa o el jefe nos dan a probar (a cualquier otro empleado) algo es para catar, no nos dan de comer un plato ni nada por el estilo, se nos da una pequeña porción solo con el propósito de que les demos nuestra opinión en cuanto a cuan bien de sal o sabor está lo probado, cuando se dio con el risotto dije como reacción al buen sabor una expresión que hizo dejar pensando a los que escucharon que soy un marciano de otro planeta, literalmente.

"Está bueno, mejor que el sexo"

Solo habían dos personas en la visinidad cuando dije esto, Rafa e Ingrid (mesera) y ambos se horrorizaron al escuchar mis palabras; ambos tomaron menos de un segundo para disentir conmigo. Ingrid hasta me puso cara de ver a un loco. Yo, que me dio igual y pensé que no era para coger tan literalmente la cosa, lo cual claramente hicieron, y como me agradó tanto la reacción mantuve mi palabra sin cambios, pues no quería intentar explicarle a alguien (mucho menos dos personas) como el comentario es más un sarcasmo que solo plantea que hay cosas tan buenas o mejores que el sexo en cualquier mundana sencillez, lo cual era en base lo que quise decir con aquello.
El punto es que lo sucedido se quedó entre nosotros tres hasta que -por hacer conversación- después de salir de trabajar, y mientras comía, le intenté explicar a Ingrid mi verdad detrás de todo el comentario. La explicación no convenció para nada a Ingrid, y para ella -según ella- no había cosa ni más rica ni más importante que el sexo. Me dio mucha gracia que ambos nos matuvieramos firme en cuanto a lo que pensamos, con o sin explicación; esto le llevó a ofrecerme un trato.

"Yo me atrevo a apostar que si Chino (el jefe) escucha esto está conmigo"

Yo le dije que de seguro no, y así ella cuando tuvo la oportunidad le planteo lo sucedido. El jefe se ha pasmado de tal manera que una amplia sonrisa me brotó sin poder evitarlo de la cara con todo y la confianza derrotada --sin mencionar la apuesta de palabra. El jefe pusó el grito en el cielo y me dijo que estaba loco; le explicamos la moraleja detrás del comentario y como quiera estaba loco ante sus ojos. Entonces la novia del jefe llega de donde sea que estaba y le cuentan y reacciona igual y todo continuo a ser una cadena. Se unió tanta gente a la conversación que si yo fuera otro me hubiera hecho mierda del bochorno, pero yo me disfruté cada segundo, y luego vi que rompió el hielo de una manera extraña, pues antes del comentario el jefe andaba algo preocupado por asuntos personales y luego de la discusión/estudio/encuesta le había cambiado el temple y hasta se pudo cachondo con la novia.
En fin cosa extraña se dio allí y fui parte íntegra de ello, eso me gustó mucho también, como el día, que debe irse acabando ya.

Comencé a escribir a la 1:31 am y ya son las 2:24 am. Cualquiera diría que escribo lento, ¿eh? jejeje, la verdad es que me distraje un poco con alguna que otra cosa pero si... no soy muy rápido, almenos no como el merengue. Jejejeje, ciao ciao maricao!!

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