Dr. Martens

Trabaja fuerte conmigo...

domingo, 25 de abril de 2010

Dejad mi soledad (que no es mía)

Tener todos los días a alguien que se interese en ti, que piense lo mejor de ti y a través de ello, subliminalmente, alimente un ego que, según estudios y psicólogos, es imprescindible dar de comer, puede ser tedioso –para cierto tipo de persona.

Aunque tal estímulo parezca ser de imprescindible importancia para la mente, digamos, de la gente que se encuentra atado a las corrientes sociales de la 'socialite', para estos, la incansable necesidad de ser reconocidos y aceptados entre ciertos círculos considerados como de 'interés' y 'relación' personal es, en algunos casos, un germen obligado, un extraño tipo de vicio colectivo que no tiene objeción re-evaluativa --es decir, siempre y cuando la existencia de tal grupo cumpla con su deber pre-dispuesto, el cual, considero yo, es dar alojo y bienestar psicológico a sus miembros, está bien...

Este tipo de persona tiende formar parte de lo que yo me atrevo a denominar como portadores de un cierto "desorden compulsivo". Tales no aparenta darle importancia a ciertos principios; y tal vez, como etapa, esta ‘rebeldía’ sea normal…
Y entonces, de este conglomerado populismo, se propenden alternativamente varios sectores totalmente aislados a ésta usual 'corriente' dada.

Uno de estos tantos son los fulanos que viven su rutina obviando que son de gran interés para alguien en específico, teniendo en cuenta, que como ayer y el día anterior, van a pasarla -en esencia- solos, con un moderado nivel consciente de integración.

Tales suelen optar por inventar una 'alternativa' psicológica. No se atan ni restringen a la depresión que supuestamente alude esta ‘enajenación’, pues -aunque poco adaptados- todos sufrimos del rechazo en algún momento y los que lo ven como consecuencia inalienable no viven temiéndole.

Estas son personas que no están para probarle nada a nadie además de a ellos mismos. Es gente que se comprenden y sacan el mejor partido a sus virtudes y a sus defectos.
“Reconocer las condiciones propias y su potencialidad, ante cualquier situación, es como poco, herramienta multiuso”.

No deseo colocar a nadie en altar ninguno, ni pretendo decir quién hace mejor, solo recalco una congruencia que me ha constado vivir, desde mi propio diverso flanco, el cual ha sabido disfrutar de ambos extremos. Ahora, ¿Cuál vale más a lo largo de una vida? Seguramente ninguna y todas a la vez.

Para cerrar un pensamiento: “Hoy, esta es mi ‘x’ favorita ¿Mañana? Ya importará luego…”

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