Iggy Pop es el equivalente genérico a Jesús Cristo en lo que a la historia del rock n' roll se refiere.
¿Por qué?
Primero que nada Iggy es hijo concebido de una madre virgen (en aquel entonces) --el 'punk'. Y a pesar de que actos como los 'Doors' y los 'MC5' fueron sus progenitores en el estricto sentido de la palabra, lo que parió su manifiesto artístico fue algo impoluto, cuasi-divino.
Iggy fue perseguido desde su inserción en los circuitos populares. Nunca dejó de generar conmoción y controversia. El canon no lo veía como lo que era, un mesías, el profeta de todo una nueva generación que se iba levantando de las cenizas que dejó el 'Pop' desmedido de grupos como los 'Beatles', no, al contrario, lo veían como un rebelde que sin causa concreta quería venir a derrocar lo ya establecido.
Esa fue su huella, y presente estará para siempre. Su impacto fue catalítico, y ya haya sido para bien o para mal cambió las reglas del juego, punto, justo como Jesús.
La historia está llena de estos personajes, y con ellos vienen los mitos y así por consiguiente. Pero me pregunto "¿qué huella eh dejado yo?"..."¿qué mito merodeará mi memoria después que mi mancillado cuerpo dejé de estar vivo?"...
De nada futuro se puede estar muy seguro, pero será necesario romper con algo para generar ese tipo de impacto --¿tal como lo hizo Jesús? o ¿como Iggy?
Eh aquí el dilema, pues a pesar de haber comparado a Iggy con Jesús el primero no ha muerto, aún, y aunque lo intentó por muchos años, nunca fue martirizado por su causa, la cual no era una 'causa' concreta en principio, pero fue un reclamo de libertades primales, un llamamiento al desarraigo del yugo que nos imponen los estatutos.
Iggy -como Jesús- exigió con su manifiesto una rebelión del instinto, un retroceso a lo básico, a lo incauto, lo salvaje, eso que más cerca está de lo divino --lo puro y primitivo; pero la angustia de ser categorizado -por sus contemporáneos- como un inadaptado lo llevó a desafiar hasta su propia cordura, hiendo así a conjurar el hechizo del abandono, ese que te deja seco, apático, lleno de vacío...
¿Será necesario por parte del gestor de hazaña cualquiera volcarse al máximo sacrificio en nombre del posible impacto que tendrá su legado? ¿Marcaría con más fuerza su punto si estuviese dispuesto a tanto? ¿Sabré, algún día, contestarme esto? Habrá que ver...
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